Detectar La Miopía En Niños Y Adolescentes

Detectar la miopía en niños y adolescentes

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La miopía en niños y adolescentes

Los niños y adolescentes de hoy en día crecen rodeados de pantallas digitales de todo tipo desde edades tempranas. Ello podrá tener aspectos positivos, pero la realidad que nos atañe es que los llamados nativos digitales tienden a padecer más la miopía que las anteriores generaciones. Tanto en la cantidad de pequeños y adolescentes afectados, como en el número de dioptrías que padecen y por supuesto, en la edad de inicio de los problemas refractarios.

Señales de alarma para detectar la miopía

Es fundamental al menos detectar sus posibles problemas de visión cuanto antes, parar intentar frenarlos y corregirlos en la medida de lo posible.

Señales de alarma de la miopía

Ante esto, es fundamental al menos detectar sus posibles problemas de visión cuanto antes, parar intentar frenarlos y corregirlos en la medida de lo posible. Algunas señales de alarma son:

  • Entornar los ojos para enfocar de lejos.
  • Confundir personas y objetos que se encuentren más o menos lejanas.
  • No querer realizar actividades en las que se utiliza la visión de cerca.
  • Acercarse los objetos mucho a los ojos.
  • Parpadeo excesivo.
  • Ojos rojos o hinchados.
  • Frotamiento frecuente de los ojos.
  • Mirar la televisión, el ordenador, el móvil de muy cerca.
  • Entrecerrar los ojos para enfocar al leer.
  • Sensibilidad exagerada a la luz.
  • Quejarse de dificultad para ver bien lo que se escribe o proyecta en la pizarra.
  • Comentar que le pican o le duelen los ojos.
  • Desviar un ojo.
  • Quejas de visión doble de modo constante o intermitente.
  • Dolores de cabeza frontales o en un lateral de la cabeza, que suele coincidir en este caso con el ojo que tiene el problema refractario.
  • Náuseas o mareos al finalizar el día.
  • Fatiga constante, nerviosismo o irritabilidad después de realizar tareas de cerca.
  • Visón borrosa al realizar actividades de cerca.
  • Tapase o guiñar un ojo para ver mejor con el otro.
  • Muecas excesivas al leer, tales como cejas fruncidas o parpadeo excesivo.
  • Falta de interés por la lectura.
  • Pérdida del hilo al leer.
  • Seguir el texto con el dedo o mover mucho la cabeza al leer.
  • Dificultad para recordar lo leído.
  • Quejas de que se le juntan las letras o signos al leer.
  • Confusión, inversión o mezcla las silabas al leer.
  • Vocalización en voz baja mientras se lee.
  • Falta o baja comprensión de la lectura para su edad.
  • Añade u omite palabras en la lectura, así como saltos en las líneas.
  • Escritura torcida.
  • Salirse demasiado al pintar.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Déficit de atención o concentración.
  • Realización de movimientos extraños al intentar fijar la vista, tales como inclinar, girar o ladear la cabeza o incluso el torso.
  • Caídas frecuentes.
  • Ver que avanza la cabeza para intentar ver mejor.
  • Escasa coordinación ojos / mano / pie.

Por supuesto, no deben darse todas, con una de estas señales de alarma ya se debería consultar con el especialista. Si observas alguna de ellas en tus hijos, ven a la Calle Fatás número 7 de Huesca. En Óptica Barreña saldremos de dudas y pondremos los medios necesarios rápidamente.